Pilar Aceña

Las dos últimas obras de esta serie, centrada en las manos. La composición, el ángulo de la cara, el gesto de la mano… dos obras realizadas para ser vistas juntas, una reflexión sobre aquello que nos une o nos hace diferentes. La anciana, fotografiada hace dos años en Perú, el rostro curtido y oscuro a fuerza de tiempo y altura. La niña es de aquí, rubia, suave, todo por vivir. Pero ¿las veis? Una misma cosa. Lo demás son adverbios: modo, tiempo, lugar. Lo demás es sólo piel.

Tan similares, tan diferentes
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