Mirad, el taller aún vacío, no hay pinturas, ni ruido, ni nada. Pilar y yo hemos trabajado este verano para que lo encontréis como nuevo, con una nueva distribución del espacio y hasta con su pequeña tienda, dando prioridad al espacio disponible para que trabajéis a gusto. Le he sacado fotos ahora que (todavía) está tan limpio. Luego, entre todos, lo llenamos de manchurrones, que para eso está.
¡Hasta pronto!
¡ Empieza el curso 2016 – 2017 !